¿Por qué El Tío de las Ideas es El Tío de las Ideas?

bigstock-Bright-Idea-5453884Sin duda, todos habréis captado el sutil juego de palabras que he establecido entre mi apellido y el título de este blog. Pero hay algo más: desde que comencé a navegar en el procelosos océano de la publicidad (bonita metáfora, ¿eh?) siempre quise ser ese creativo silencioso y pensativo al que se le ocurre la idea genial que transforma una campaña sin gracia  en una campaña ganadora. 

Sé que sin el trabajo adecuado de un director de arte es imposible que una gran idea acabe convertida en un buen anuncio; que las reuniones de preproducción son imprescindibles, así como la elección adecuada del fotógrafo o el realizador; que es en los rodajes donde los anuncios se la juegan, y qué decir de la postproducción y la sonorización…pero para mí el momento más gozoso de este trabajo no es otro que ese instante mágico e inesperado en el que surge la chispa en tu mente, en el que esa icónica bombilla de los cómics se ilumina en tu cabeza y gritas, como Arquímedes en la bañera, “¡Eureka, eureka, esto es un león de Cannes!”.

El momento más gozoso de este trabajo es ese instante mágico en el que surge la chispa 

Luego llega el trabajo con el director de arte, las interminables reuniones con Cuentas o Producción, la presentación al Cliente…pero no hay nada comparable a esa décima de segundo en la que de repente lo ves todo claro y compruebas que tu cerebro sigue bien engrasado y aún puede funcionar unos añitos más. A lo largo de mi trayectoria profesional he conocido numerosos compañeros de oficio -directores de arte, redactores, directores creativos-, cada uno con su librillo de maestrillo…Hay gente que prefiere alumbrar sus ideas tras largas y conflictivas reuniones de trabajo, en las que se discute de todo y se arregla y desarregla el mundo; creativos que, a mi juicio, comenzaban el trabajo por el final, buscando imágenes hermosas a las que yo debía añadir un titular ad hoc; he visto cómo se confiaba ciegamente en la productora cinematográfica a la espera de que el realizador transformase una idea vulgar en un spot…bonito y sin fundamento… Yo siempre fui de los de hoja en blanco y lápiz mordisqueado, de los que sin miedo y con la fiebre del explorador se embarcan en la apasionante aventura de encontrar esa isla perdida llamada Idea.

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