Nuevo capítulo: donde se narran las aventuras y desventuras de nuestro héroe en la agencia de los señores Young y Rubicam.

Entré en Young&Rubicam dominado por una sensación agridulce: por una parte, acababa de dar un gran paso en mi carrera profesional, al conseguir un puesto de Director Creativo en una de las agencias más importantes del mundo; por otra parte, dejaba en Bassat a muchos amigos, un lugar donde mi capacidad profesional era apreciada y reconocida, y, sobre todo, a la persona que ya se había convertido en mi media naranja. Sin embargo, estaba convencido de que era el destino el que me había conducido hasta allí. Fichar por Y&R representaba subir unos cuantos metros más en mi ascenso hacia la cumbre (eso me decía mi Pepito Grillo profesional); era un tren que no podía dejar pasar, una gran oportunidad para demostrar al mundo mi talento creativo, eso pensaba, pero en el fondo sabía que echaría mucho de menos compartir los mejores momentos del día con la dama que me había robado el corazón. Seguir leyendo

¡Creativos del mundo, uníos!

 

24065630-cadena-rota-Foto-de-archivoHace poco leí en una revista digital sobre publicidad que la oficina londinense de la prestigiosa agencia Wieden & Kennedy, autora entre otras de las mejores campañas de Nike, había establecido una serie de normas internas para favorecer la conciliación de la vida laboral y familiar de sus empleados, tales como la prohibición de poner reuniones antes de las 10 de la mañana y después de las 4 de la tarde o de leer y enviar correos electrónicos a partir de las 7 de la tarde. Además, los viernes los directivos de la agencia animarán a sus empleados a largarse antes de las 16.30 para que disfruten de un fin de semana más largo. Seguir leyendo